“Más vale dos que uno solo, pues se obtiene mayor ganancia de su esfuerzo” (Eclesiastés 4:9). Esta fue la frase que guió la lunada el 25 de agosto y con la que se culmina la primera etapa de la animación juvenil del arciprestazgo 1.7. Este proceso consistía en fortalecer e integrar a los jóvenes de los diferentes espacios parroquiales.
Con esto, se prepara para iniciar la segunda etapa, la etapa del discipulado hacía la misión a la que se refiere el Papa como: "jóvenes callejeros de la fe".
Se trabajó las preguntas del Sínodo, contextualizadas en la cotidianidad de cada joven. Se realizó carrera de obstáculos, un compartir, un diálogo y finalizó con una alabanza y una oración por parte del padre Oscar Lozano de la parroquia Los 12 Apóstoles –parroquia anfitriona- .Se contó además, con el apoyo de la parroquia San Rafael.
Se resalta el protagonismo de los jóvenes, quienes organizaron y desarrollaron este espacio, dándoles la oportunidad de explotar su liderazgo juvenil, la unidad y sus lazos de amistad.
La Lunada Sinodal inició a las 3:00 p.m. y finalizó 7:30 p.m. Asistieron 50 jóvenes, aproximadamente.

