La peregrinación: Es caminar con Cristo e ir a su encuentro con nuestros hermanos, con quienes compartimos la fe y la esperanza; en este sentido se hizo el caminar desde la parroquia de Nuestra Señora del Consuelo hasta la Parroquia Jubilar de San Wenceslao rezando el Santo Rosario, con la compañía del Padre Julián Celis Párroco de Nuestra Señora del Consuelo y el Padre Enrique Lima párroco de San Juan Bosco y el Dp Juan Bernardo Rojas de Santìsimo Redentor.
La indulgencia jubilar: La indulgencia es manifestación de la plenitud de la misericordia del Padre, que sale al encuentro de todos con amor, y salió al encuentro de este numeroso grupo de catequistas que asistieron a esta celebración Eucarística.
En su predicación Monseñor Alberto Ojalvo nuestro vicario Episcopal ha dicho que un buen catequista es testimonio del Rostro cercano del Señor, pero un mal catequista es un anti testimonio que alejara a muchos de la presencia de Jesús en sus vidas.
A propósito del evangelio del día preguntó quien es Jesús para cada uno de los asistentes especialmente para los catequistas; igualmente ha invitado a todos para que se retome la catequesis desde la familia, que los abuelos y los padres sean los primeros formadores de la fe de los niños y jóvenes con su testimonio y su ejemplo de vida.
La catequesis es y será una hermosa tarea por medio de la cual se lleva a Jesús a todos los hombres y se cumple en ella el mandato misionero del Señor. Finalmente se hizo memoria agradecida de los catequistas que nos prepararon la los sacramento de Primera Comunion y Confirmación y de la forma como ellos nos mostraron el rostro cercano de Nuestro Señor Jesucristo.
Los furos del Jubiloe se veran en la cotidianidad de cada uno de los asistentes mediante la parctica de una de las obras de Misericordia ya sea corporal o espiritual.
