El arzobispo de Bogotá intervino en la primera jornada de este encuentro, dedicada al tema de la responsabilidad de los obispos. Desarrolló su discurso reflexionando sobre el clericalismo argumentando que este se ve reflejado en la “tergiversación del sentido del ministerio convertido en medio para imponer la fuerza, para violar la conciencia y los cuerpos de los más débiles”, señaló el cardenal Salazar. Así continuó su discurso el cuál fue desarrollado en tres partes:
I. LA RESPONSABILIDAD DEL OBISPO A LA LUZ DEL OFICIO RECIBIDO Y SU CORRESPONSABILIDAD COMO MIEMBRO DEL COLEGIO EPISCOPAL BAJO LA SUPREMA AUTORIDAD DE LA IGLESIA
1.1. La responsabilidad del obispo como pastor
1.2. La responsabilidad del obispo como miembro del colegio episcopal bajo la suprema autoridad de la Iglesia
II. LA RESPONSABILIDAD DEL OBISPO PARA CON SUS SACERDOTES Y CONSAGRADOS
III. LA RESPONSABILIDAD DEL OBISPO PARA CON EL SANTO PUEBLO FIEL DE DIOS
Finamente el Cardenal Rubén Salazar Gómez, concluyó su ponencia recordando las palabras de San Juan Pablo II a los cardenales americanos en el 2002, "Tanto dolor y tanto disgusto deben llevar a un sacerdocio más santo, a un episcopado más santo y a una Iglesia más santa."

